Las cosas siempre cambian

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Todo en esta vida está lleno de cambio.

 

 

Recuerdo que cuando niño pensaba que las cosas tardaban mucho en realizarse, pero las lecciones de la vida me han enseñado que lo que hoy es de una forma, dentro de un par de años ya no será así.

Cuando era un púber no existía el Internet, había que consultar las cosas en libros y en las respectivas bibliotecas. El conocimiento era adquirido mucho más lento. Nadie me dijo que solo unos cuantos años después vería en acción que las interesantes computadoras se conectaban a otras lejanas máquinas (servidores), muchas de ellas en otros países y mediante la línea teléfonica. Los papás odiaban eso por la interrupción del teléfono.

Pero Internet no fue lo único de la fiesta. El mismo Internet ha sufrido enormes cambios. Hubo una época en que comprar on-line usando una tarjeta de crédito era un gran riesgo según las leyendas urbanas, y que todo era un trampa para robarte los números de la misma y que las mercancías no te llegarían jamas. Pero hoy, incluso dejamos los datos de los plásticos en los servidores de Google o Apple y dejamos que nos carguen los importes de nuestras compras libremente, confiamos en que nada de lo que decian los expertos detractores sucederá y que nuestros datos siempre estarán a salvo ahí.

Los negocios, la vida diaria, la salud y hasta la comida han evolucionado mucho en la era de la comunicación. Cambios, muchos cambios.

Desde hace un par de años he extrapolando ese tipo de ejemplos a la parte de la historia en donde me toca estar vivo y ser testigo de todo ello, me di cuenta de que pensaba que todo sería igual a como lo veía de niño o adolescente, y que las cosas cambiarían poco o nada, si me graduaba de medico o ingeniero trabajaría en un mismo lugar toda la vida, los supermercados serían los mismos a mis 50 años, yo no sería ni por error un escritor de historias, ni tampoco me dedicaría a cosas relacionadas con grabación de audio o que me casaría con una linda chica extranjera.

Todas las predicciones mentales de mi cabeza para los años venideros se fueron contradiciendo con los hechos sumatorios de cada año nuevo. Lo único real fue que todos estuvimos expuestos a la radiación del poderoso cambio, y eso no dejará de ocurrir en los próximos años, la vida y cronos seguirán trayendo sorpresas que no podemos terminar de imaginar, así que, si puedes, sujetate bien para la interminable cadena de cambios que habremos de padecer o gozar dependiendo de como puedas adaptarte o resistirte.

Y así es.

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